¡Confía en tu hijo!

La confianza es el marco necesario para desarrollar la autonomía, el espíritu de iniciativa, y con ello la libertad y responsabilidad.

 En una película muy antigua, en blanco y negro, sobre la vida de Edison, se da la escena siguiente: En el laboratorio del físico inventor, entre otras muchas cosas, de la luz incandescente llega el momento de probar la primera bombilla después de un tiempo de trabajos e investigaciones previas. Edison, ante la expectación de unos cuantos colaboradores y amigos, coge la bombilla y la entrega con cierta solemnidad a un ayudante adolescente para que la coloque. El chico coge la bombilla para trasladarla a su sitio, pero con tan mala suerte que tropieza, cae y esta se rompe. La desilusión es grande porque significa un retraso importante del posible invento. Meses más tarde, una vez construida de nuevo, se vuelve a repetir el momento del primer ensayo. Edison sorprende todo el mundo volviendo a entregar, con una sonrisa, la bombilla al mismo chico, el que con el rostro iluminado por la emoción y el agradecimiento, esta vez la traslada con éxito hasta el lugar definitivo, y culmina de esta manera el experimento.

Esta anécdota de la película puede servir para hacernos reflexionar sobre la importancia que tiene - dentro del ámbito educativo, en la familia, en el colegio ... - la confianza. Confianza que si bien conlleva riesgos, es el marco necesario para desarrollar la autonomía, el espíritu de iniciativa, y con ello la libertad y responsabilidad. Objetivos, todos ellos, de la educación.

 Debemos saber confiar en nuestros hijos. De acuerdo con su edad debemos darles la iniciativa en la realización de algunas tareas y confiar en ellos. El sentido común de los padres sabrá discernir qué trabajos, qué trabajos, gestiones y decisiones pueden y son capaces de llevar a cabo. A partir de los dos años será, por ejemplo, sacar el plato de mesa, con el peligro que ello conlleva... por los platos. Más grandes encargarán de algún trabajito de casa, dejaremos que se miren de solucionar alguna gestión o que decidan hacer con sus ahorros algún gasto extraordinario. Sabremos conceder parcelas de autonomía apropiadas a cada edad y confiar en ellos absolutamente. Y como tienen el derecho de equivocarse o de hacerlo mal, a veces será necesaria, como en el caso de la película mencionada, una segunda oportunidad después, si es, el de una orientación apropiada.

Los hijos responden más favorablemente en la medida que se confía en ellos. La confianza da el ámbito necesario para que una persona pueda desarrollar sus capacidades.


Preparados para el cambio
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