VIVIR LA NAVIDAD EN FAMILIA

Celebremos la Navidad como lo celebraron José y María, los pastores y los reyes magos: teniendo un lugar para Él en nuestro corazón

La Navidad es para la familia una fuente inagotable de enseñanzas que debemos saber valorar y aprovechar. Para los cristianos el belén no es un objeto decorativo en nuestros hogares o un juguete para los niños, sino un lugar privilegiado donde podemos aprender la sencillez, la humildad, el desprendimiento, la entrega, la alegría, la generosidad, la paz y la estimación profunda. Todos ellos, aspectos imprescindibles para que el ámbito familiar ejerza la fundamental labor educativa que le corresponde.

Hace cuatro semanas empezamos a preparar la Navidad con la Corona de Adviento. Ahora que está a punto de suceder el nacimiento del Niño Dios, os hacemos llegar algunas ideas para vivir de una manera más plena estos días de Navidad en familia.

Ambiente navideño:

Decorar la casa con motivos navideños. Se pueden recortar papeles de colores con motivos navideños - estrella de Navidad, ángeles con trompetas, coronas de los tres reyes magos, etc. - y pegarlos a las ventanas o puertas; poner cintas con las felicitaciones de navidad grapadas; etc.

"Belén" o "Pesebre" de Navidad:

Se pueden poner varios Pesebres en casa (los pequeños pueden fabricar el suyo con figuritas de papel de colores, plastilina o barro). El Pesebre familiar se puede instalar en la sala de estar o en un lugar principal de la casa.

Hacer la oración contemplando el Belén:

"Hablar" con Jesús, la Virgen y San José; pensar qué regalo llevaría yo a Jesús si fuera un pastorcillo, un rey mago, un ángel o la estrella; aprender de la humildad y la pobreza de Jesús; decir cosas bonitas con el corazón a Jesús, María y San José.

Leer juntos, delante del Pesebre, los Evangelios sobre la Navidad:

Edicto del César, viaje a Belén, Nacimiento, huida a Egipto, etc. También se puede narrar como una historia familiar.

Hacer "regalos" a Jesús:

Llevarse bien, obedecer a la primera, cumplir los encargos, etc.

Aprovechar la decoración navideña de las calles:

Las luces, ornamentos y música son una señal de la alegría de los pastores delante el anuncio del ángel ("Os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo" (Lucas. 2, 11).

Estamos contentos porque ha nacido Jesús:

"Hoy os ha nacido un salvador, que es el Cristo Señor" (Lucas. 2, 11).

Dios está más cerca que nunca. Nos acercamos a Él sin miedo. El Niño Dios despierta afecto y amor. La alegría no depende de los regalos ni de las cosas materiales.

Por Navidad la gente quiere ser buena y llevarse mejor:

No es solo un sentimiento emotivo o filantrópico. Dios ha bajado a la tierra, como recordamos cada Navidad. Y se nota porque trae gracia para toda la humanidad; despierta deseos de mejora y de bondad.

Cantar villancicos en familia:

Las letras tradicionales ayudan a entender la Navidad y a querer más al Niño Dios. Si se tienen villancicos y se cantan con frecuencia se acaban aprendiendo de memoria.

Comida especial del día de Navidad:

Manifiesta la alegría que todos sentimos, reunidos con la familia al completo, en un día tan importante.

Reproducir en casa el ambiente de la Sagrada Familia de Nazaret: 

Alegría, sencillez, espíritu de servicio, mucho afecto, etc.

Obras de servicio a los demás:

El amor de Dios nos lleva querer a los demás y a visitar enfermos, familiares que viven solos, gente mayor... Por Navidad lo pasamos bien si intentamos hacer felices a los demás.

Vida familiar más intensa:

El primer regalo que Dios nos da es la familia. Valorarla y cuidarla: puntualidad en las reuniones familiares, crear un ambiente agradable, etc.

Ver en familia algún video o película bonita:

Algunas transmiten valores positivos relacionados con la Navidad.

Representaciones de Pesebres vivientes:

Las tradicionales y populares representaciones de Pesebres facilitan la piedad de los pequeños, pero también de los mayores. 

"Carta a los reyes magos":

Para fomentar la generosidad de los hijos, conviene que pidan también cosas para los hermanos y para toda la humanidad (por la paz en el mundo, los enfermos, los pobres, las familias del cole, etc.); y también que den algún juguete para los niños pobres que no pueden compararlas.

La carta al "Page" y ver la "cabalgata":

La infancia es un tiempo feliz y mágico. Cuando los niños crecen, conocen quién son los reyes, pero viven cada navidad con la misma ilusión, porque lo más importante no ha cambiado: celebramos, con alegría, el nacimiento del Niño Dios.

Ir a misa en familia:

A Jesús le encontramos en la eucaristía. Durante la Navidad en las iglesias se pone una imagen del Niño Dios para venerarla.

Recordad que los días de precepto, además del domingo, son: 8.XII (la Inmaculada), 25.XII (Navidad), 1.I (Madre de Dios) i 6.I (Epifanía).

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